Superando el límite del mal

Para debutar en esta maravillosa web he elegido un tema bastante peliagudo y que, por supuesto, intenta perjudicar el entorno del mejor equipo del mundo, el Real Madrid. Llevo muchos días dándole vueltas al tema y pensando distintas versiones. Y finalmente he llegado a una conclusión sobre el incidente acaecido la madrugada del pasado domingo 22 de marzo en la Ciudad Deportiva del Real Madrid.

Situados en el espacio y el tiempo, sigamos recordando los hechos. El primer equipo del Real Madrid llegaba a Valdebebas tras caer derrotado en el Camp Nou por 2-1 en un partido en el que seguramente no ganase el que más lo mereciera. Aun así el equipo blanco cuajó un buen partido e hizo ver que ha recuperado el buen juego y las sensaciones de cara a lo que resta de temporada son buenas, tras la reincorporación de Luka Modric, el verdadero capitán de este barco roto.

Aún con todas estas buenas noticias para la plantilla y afición madridista, se encontraban en la salida de la Ciudad Deportiva tres individuos aparentemente disconformes con la situación deportiva del equipo. Uno de ellos era, y digo era porque ya no lo es, socio del Real Madrid. Los otros dos aparentemente hacían verse también simpatizantes del equipo merengue. A parte de estos tres personajes, el último presente en el lugar de los hechos era un “guardia de seguridad”. Y lo entrecomillo debido a que en ningún momento se le ve hacer uso de sus cualidades como oficial de seguridad.

Hasta aquí todo en orden, todo correcto, hasta que los jugadores se dispusieron a abandonar las instalación de la Ciudad Deportiva. Desde la distancia, los aficionados mencionados anteriormente proferían insultos tales como “hijos de puta”, “sinvergüenzas” o “canallas” entre otros, sin llegar a entrar en contacto con ninguno de los integrantes de la plantilla.

Hasta que apareció Jesé, momento en el que uno de los tres energúmenos se puso delante del vehículo del canario exigiéndole que parase para hablar con él. Ante la negativa del extremo, el hincha le asestó a la ventanilla de su Audi un fuerte golpe que provocó la detención de Jesé para dirigirse a él. El jugador del Real Madrid bajó la ventanilla y se encaró con el agresor, para terminar por irse ante los constantes insultos y amenazas del aficionado.

Sergio Ramos, se encontraba detrás de Jesé y lo presenció todo, parándose para hablar con el muchacho intentando hacerle entrar en razón con frases como “hemos dado la cara”, “cuando perdemos, perdemos todos” o “hay que estar con el equipo también en las malas”. El joven pareció recapacitar ante las palabras del central del conjunto blanco y permaneció ajeno a la salida de los jugadores durante unos instantes.

Esos instantes duraron hasta que Bale se dispuso a abandonar las instalaciones. En ese momento, algo se accionó en el interior de los jóvenes, que intentaron patear el vehículo del galés, e incluso intentar perseguirle.

Estos son los hechos, y contados así puede parecer una simple casualidad, o que estos tres cabaleros tuvieron un mal día. Pero creo que hay que entrar más en profundidad y desvelar que uno de los tres presentes es aficionado del Atlético de Madrid como podemos ver en las siguientes fotografías.


Esto puede no significar nada, pero si seguimos indagando, es cuanto menos extraño que después de uno de los partidos en los que mejor se ha jugado al fútbol por parte del Madrid, se encuentren a las 02:00 am en la puerta de Valdebebas tres personas con afán de cargar contra el equipo, que ha dado la cara por ellos horas antes, un guardia que, como decía antes, no hace nada ni impide a estas personas actuar, y, qué curioso, la cámara de Mediaset, casa detractora blanca por antonomasia con integrantes en ella como JJ Santos, como único medio presente.

Analicemos también la actuación de los presentes, que solo cargan contra dos jugadores; Jesé Rodríguez, uno de los pocos españoles que hacen caso omiso de la prensa española, dedicándose a entrenar y a jugar, y Gareth Bale, enemigo número uno, tras la marcha de José Mourinho, de la prensa española. Estas personas tuvieron también a tiro a Sergio Ramos, uno de los culpables de la derrota, con el que hablaron amistosamente, y por supuesto, Casillas, al que no dirigieron ninguna palabra, pese a ser el otro gran culpable de la derrota del equipo en el Camp Nou.

La gota que colma el vaso es la presencia de uno de los agresores en el “informativo” deportivo de Cuatro al día siguiente. Bastante curioso ¿no?

¿Es posible que Mediaset haya contratado a esta calaña para intentar atacar a aquellos jugadores que no son de su agrado y obtener una noticia jugosa acerca del altercado? Por supuesto que es posible, teniendo en cuenta que los medios deportivos españoles ya lo han hecho más veces. He aquí un testimonio de una persona a la que el panfleto de Relaño, el Diario As, intentó contratar para cargar contra José Mourinho dos temporadas atrás.

“No tengo ni idea de fútbol, pero me han llamado el otro día para durante diez días tener a 30 personas si pueden ser extranjeros y españoles mejor en la puerta de Valdebebas esperando la salida de los jugadores y entrenadores en sus coches, me habrían pagado 36 euros al día y me habrían facilitado las bufandas, camisetas y blocs para que ellos nos firmasen.”

He aquí la prensa española, y los límites del mal. Hala Madrid, y nada más. 

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