sábado, 28 de mayo de 2016

Ciao San Siro, buscamos la Undécima. (Previa Real Madrid-Atlético)


El tiempo no perdona nada, el viento se ha llevado tanto, pero por suerte siempre nos quedan los recuerdos. Han pasado 2 años desde aquella hermosa final en Lisboa, de aquel bendito séptimo córner que emocionó a millones de madridistas, no solo en el Estádio Da Luz, pero alrededor del mundo, prueba de ello el gran documental con el que nuestro club nos premió después de haber conseguido la ansiada Décima, en donde podíamos ver desde niños, hasta jóvenes y adultos, hasta llegar a los de la tercera edad, celebrando aquel gol de Sergio Ramos que nos hizo creer de nuevo cuando creíamos que todo estaba perdido. Lo vuelvo a ver y vuelvo a llorar, de alegría claro. Soy joven aún, pero parece que llevo viendo al Real Madrid por unas cinco décadas y seguramente digo lo mismo para todos aquellos que como yo, se han enamorado de este hermoso club y que hablan de él como su primer amor. Lo dijo Cristiano para Jugones el miércoles y no deja de tener razón: "No hay mejor club que el Real Madrid." Hoy, 27 de mayo de 2016, estamos a 1 día de la gran final, la segunda en tres años. Somos unos afortunados, pero las finales están hechas para jugarlas y para ganar; ¡HAY QUE GANAR! ¡HAY QUE GANAR! ¡COMO SEA, HAY QUE GANAR!

Ambos equipos llegan muy diferente que hace dos años. Empezando por el Real Madrid, ahora no estarán Casillas, Varane, Coentrao, Khedira, Di María, ni Morata, Illarramendi, Diego López, ni Ancelotti. Keylor Navas, Marcelo, Pepe, Kroos y Casemiro serán parte del equipo que saldrá a por todas en San Siro. El Atlético tampoco se queda atrás, pues mucho ha cambiado desde aquella final. Jugadores como Courtois, Miranda, Raúl García, Diego Costa, David Villa, Alderweireld, Mario Suárez, Cristian Rodríguez, Sosa, Diego y Adrián López no están más en el equipo de Simeone. En su lugar, esta vez son Fernando Torres, Antoine Griezmann, Saúl Ñíguez y Yannick Ferreira Carrasco quienes amenazan al equipo de Zinedine Zidane. Lo cierto es que esto es una final de fútbol y los nombres importan poco. Lo que define a un equipo es su carácter y su capacidad de responder en las distintas circunstancias a las que se vean sometidos. Casemiro mejora el juego del Real Madrid, dando gran oportunidad a Modric y Kroos de ser más ofensivos, de acercarse más al área rival y contar con distintas oportunidades para el tiro o bien sea para jugar con los de adelante, la BBC. Bale cruza su mejor momento de la temporada, Benzema sigue a lo suyo y cuando este se asocia con Cristiano, es raro que la jugada no acabe en gol. A diferencia de hace 2 años, ahora el Real Madrid puede presumir de contar con uno de los mejores, si no el mejor, porteros en la actualidad. Keylor Antonio Navas Gamboa, quien inyecta gran seguridad a los 4 que tendrá por delante, que seguramente serán Marcelo, Pepe, Sergio Ramos y Carvajal. Y es que en el madridismo se respira mucha confianza en los suyos, mucha motivación por llevar una alegría de regreso a casa y de buscar la Undécima. "Tenemos muchas ganas de hacer un gran partido. El club más grande debe ganar la competición más importante y esa es la Champions. Estamos muy motivados" son las palabras de un Toni Kroos que asegura que todos, incluido él, han mejorado con la llegada de Zidane al banquillo y esto ya no es un secreto a voces. La comodidad que encuentran todos en el campo se nota y es evidente la mejoría que han conseguido todos desde que el francés se hiciera cargo del equipo. 

Por su parte, ya todos conocemos a Simeone. Un entrenador al que le gustan los juegos mentales: "El Real Madrid ha jugado en Champions a esperar atrás y a buscar la contra. Estoy seguro que jugarán así contra nosotros." Es gracioso que ahora hable de subestimar y que sea él el primero en hacerlo. Asimismo también debemos de estar conscientes del peligro que significan jugadores como Griezmann y Fernando Torres. "Si pudiera quitar a uno del Atlético, sería Griezmann", apuntaba Ramos. El francés es un seguro de gol para los rojiblancos. Además de contar con un gran defensa como lo es el uruguayo Godín. Un gran líder en la zaga de los colchoneros, también crea peligro arriba cuando se trata de los córners. Tampoco hay que destacar a Saúl Ñíguez, un jugador muy vertical, con gran visión de juego y capacidad de adelantar lineas para asistir balones en profundidad o bien sea él solo ingeniárselas para hacer una obra de arte en el campo, como bien pudimos ver ante el Bayern Munich, inventándose un autentico golazo que decanto la eliminatoria a su favor. Sin embargo, también conocemos la dureza con la que pueden llegar a jugar y el Real Madrid no debe caer en los juegos del Atlético si quiere tener cierta ventaja a su favor y Kovacic lo sabe. "El Atlético me recuerda al fútbol que veía en Italia", declara el croata.

28 de Mayo, San Siro, Real Madrid y Atlético de Madrid, la Undécima o la primera de los colchoneros. Una infinidad de emociones, sin embargo un mismo color y solo un sentimiento. El madridismo debe estar unido una vez más para alentar a los nuestros y llevarlos a conseguir el título más importante de la temporada y es que conseguir la Champions no se queda solo en eso. Conseguirla significaría alcanzar nuevamente la oportunidad de disputar la Supercopa de Europa ante el Sevilla y jugar el Mundial de Clubes. Doble motivación para un equipo que busca cerrar la temporada con una victoria en el partido más importante del año. Una temporada que comenzó muy turbia y complicada puede terminar en una ola de alegría para los de Zidane y para todos los madridistas alrededor del mundo que viven por el Madrid, que cada fin de semana dejan a un lado lo que están haciendo para poder disfrutar con su equipo y que aman ponerse la camiseta blanca y que no se cansan de besar el escudo, que gritan "¡Hala Madrid!" como si de un grito de guerra se tratara, que sueñan con llegar algún día al Bernabéu o a cualquier parte del mundo para ver a su equipo de cerca o incluso que sueñan con jugar ahí. Hagamos de la Undécima una realidad. Ciao San Siro, ¡estamos listos!

Publicado por Meritocracia Blanca28.5.16

El Ostracismo



Mes de mayo. Uno de los meses más bonitos del año, que duda cabe. Mes que nos brinda la oportunidad tanto de disfrutar de un clima soleado y alegre, como la de 'luchar' contra uno imprevisible como él solo. A propósito, también es época del festejo de una de las ceremonias religiosas con más impacto en nuestro país. Sí, la tradicional Eucaristía; la Primera Comunión. En ellas, y por regla general, somos partícipes del sermón del cura (bendito sermón) y acto seguido cómplices del acribillamiento de fotografías al protagonista. Por regla general, insisto. Claro que siempre hay excepciones; en la que me instalo. Tras todo esto, nos acercamos irremediablemente a la hora de comer y asistimos al ágape, rodeados de familiares y de tipos a los que vemos tres veces contadas al año. En el convite, independientemente del amplio abanico de temas sociológicos a los que poder echar mano, escogemos con ansía (yo el primero) el fútbol. Y es aquí dónde quiero desahogarme. El pasado sábado, viví una situación la cual estoy seguro que tú mismo, querido lector, has pasado o pasarás por ella. En pleno debate futbolístico, a raíz de mis posturas y simpatías futbolísticas, descubrieron la pasta madridista de la que estoy y estamos hecha. Una pasta madridista de verdad, y que por tanto, es mourinhista. Digo descubrir simplemente porque mis contrincantes dialécticos, por suerte o por desgracia, me ven dos veces al año; como mencioné anteriormente. Volviendo al plano futbolístico, el hecho de ser mourinhista, te implica desde el minuto 0 a defender tus ideas y posturas desde un ostracismo oscuro y vacío. Este aislamiento se produce gracias al triunvirato que forman colchoneros, culés y 'madridistas' en contra del odio tan salvaje que focalizan hacia la figura de "The Special One" alegando que se cargó a Íker y que, por idiosincrasia, es un ser prepotente y maleducado. Lo sé, suena hilarante. Lo realmente triste es que, con el afán de coadyuvar con la causa antimourinhista, un amplio sector del madridismo se prefiere aunar con colchoneros y barcelonistas, riendoles las gracias, antes que alentar a uno de los tuyos. Es una realidad. Nuestro bando siempre sufrirá, y más en este tipo de situaciones, una antipatía injustificada, una inquina y una aversión de dimensiones bíblicas porque hemos sido, somos y seremos los malos. ¿¡y qué importa?! No nos engañemos, este ostracismo nos hace más fuertes. Nos ayuda a manifestar nuestras posturas sin ningún tipo de complejo y con todo el orgullo del mundo. Porque, como bien dijo nuestro cap17án: "No se debe confundir la verdad con la opinión de la mayoría". Esa es la cuestión. Cuando te tilden de "mourinhista" tras hacer un feo gesto, defiende tu postura con uñas y dientes; sea el mes de mayo, en plena Comunión, o estés de Luna de Mikel en Nueva York.

Será en ese momento cuando todo se convertirá en irrelevante. Absolutamente todo. 


Publicado por Meritocracia Blanca28.5.16

jueves, 26 de mayo de 2016

Una para ellos u once para nosotros


Una para ellos u once para nosotros, he ahí el dilema que se resolverá el próximo sábado. De Zidane y de sus jugadores depende que en esa hipótesis se imponga el “once para nosotros.”

De un “1” a un “11” hay poca diferencia, pero tratándose de Copas de Europa, hay muchos años de lucha y de gestas históricas orquestadas por jugadores que hoy día son leyenda y que hicieron del Real Madrid lo que es hoy día: el mejor club del mundo. A base de coraje, sudor, orgullo blanco, huevos y corazón, han sumado 10 y a base de esa misma receta, el próximo sábado podríamos sumar una más y ya serían once para nosotros.

¿Está mal que un equipo luche hasta extenuarse por el amor de su vida? Por “amor de su vida” me refiero a la Copa de Europa, Champions, Orejona, o como le quieran llamar. ¿Está mal que el Real haya conquistado, tantas veces como le ha sido posible, la Copa de Europa? ¿Hay algo de pecaminoso y reprochable en eso? Me hago estas preguntas porque en los últimos días han querido vender e imponer aquello de que el Real Madrid no merece ganar la Copa de Europa porque ya ha ganado muchas, que ya tiene diez y el Atleti aún ninguna.

También han querido vender y poner de moda la frase que me genera dolor de estómago cada vez que leo, no sé como hasta ahora no me han sangrado los ojos y los oídos cuando la leo o la escucho. Francamente, no quiero ni escribirla, pero tengo que… así que me toca hacer de tripas corazón y soltarla: “EL FÚTBOL LE DEBE UNA CHAMPIONS AL ATLETI” dicen… No sé quien fue el primer iluminado en decirla, pero por estos lados se ha propagado y prostituido en todos los programas deportivos de radio y televisión, hasta un taxista, sintiéndose conocedor y  perspicaz, me espetó la frase cual papagayo, y como la ignorancia es atrevida, también añadió: “soy madridista, pero creo que esta vez debe ganar el Atleti.” Inmediatamente le dije hasta de lo que se iba a morir; de paso, le dejé claro que él podía ser cualquier cosa en el mundo, menos madridista, y que él no tenía ni la más mínima ni remota idea de lo que es el madridismo y de lo que representa. Ya más calmada, también le hice ver que uno no puede andar por la vida con la corona de espina y las 30 monedas de plata a la vez.

El fútbol le debe una Champions al Atleti” ¿puede haber una frase más chocarrera y ridícula que esa? MIRA TONTITO, ES EL ATLETI QUIEN QUE LE DEBE UNA CHAMPIONS A SU AFICIÓN.  EL FÚTBOL NO LE DEBE NADA A NADIE, SON LOS EQUIPOS LOS QUE LE QUEDAN A DEBER Y SON LAS ORGANIZACIONES Y LAS PERSONAS QUE LO DIRIGEN QUIENES LO MANCHAN NEGOCIANDO Y DECIDIENDO DESDE SUS DESPACHOS RESULTADOS QUE SE DEBERÍAN DECIDIR LIMPIAMENTE EN LA CANCHA… perdón, me alteré. Esto ya es harina de otro costal, un tema que da hasta para un documental investigativo de Discovery Channel. 

Justicia deportiva” es otra frase que está de moda. “Si existe la justicia deportiva el Atleti ganará la Champions” sostuvo Buffon, haciendo esta vez de bufón. Él más que nadie debería saber que el fútbol es impredecible y justo por eso, no hay cabida para la justicia deportiva ni el merecimiento.

Es una falta de respeto al Real Madrid y al madridismo que se diga que el Atleti merece más la Champions que nosotros, que el fútbol le debe una Champions al Atleti, o que por justicia deportiva el Atleti debe ganar y como antítesis, el Real Madrid perder. 

Yo siendo madridista, no osaría decir que el Real Madrid merece más la Champions que el Atleti, porque tengo claro que ambos la merecen. Ambos equipos han sorteado y superado obstáculos y les ha tocado remontar en cuartos de final, han luchado y sudado la camiseta, han caído sobre el césped y han tenido que levantarse de inmediato a correr con el alma, han ido con furia por un balón perdido y se han partido la cara en un balón dividido. Sí, ambos la merecen, aunque algunos quieran hacer ver que el Real ha llegado a Milán en un crucero, sin despeinarse y con una cerveza en la mano, y que el Atleti ha tenido que vencer a Goliat, a un ejército de terroristas y que ha sobrevivido a las diez plagas de Egipto.  

Ya que tenemos claro que ambos la merecen, también debemos tener claro que ambos equipos la quieren. No sé ellos, pero nosotros la queremos por un sentido de pertenencia, porque la sentimos nuestra desde su primera aparición en Europa allá por el año 1955 cuando Don Santiago Bernabéu aburrido de arrasar en todos los campos de España, se dio cuenta de que su equipo estaba para más y mejores cosas. Él supo que el país natal le quedaba chico al Real Madrid, o el Real Madrid era demasiado grande para limitarse o encerrarse en un país; no se equivocó, su club rápidamente traspasó fronteras y se hizo universal.  

La queremos por pura costumbre y tradición, porque es parte de la idiosincrasia madridista nacida aquel apoteósico 13 de junio de 1956, ese día fue el alfa de todo.


La queremos por obsesión y por pura ambición, porque no se puede concebir un madridismo sin ambición, porque diez no nos parecen suficientes y porque nos vemos en la imperiosa necesidad de sumar más, ya que corremos el riesgo de quedarnos con cinco (o con cuatro) si se accede a la petición de retirarnos de inmediato las cinco (o seis) primeras Copas. Disculpen lo confusa y vaga de la información, pero es que aunque la Matemática es exacta, la catalana es otra cosa aparte. Recordemos que el F.C Barcelona publicó en su cuenta de twitter que la diferencia más grande en las principales ligas europeas para el líder de la tabla, era once, refiriéndose a que ellos tenían 76 puntos y el Atleti  67. (76 – 67 = 11 y no 9 como en el resto del planeta). Allí no termina todo, también tienen 28 Copas del Rey, pero a la hora de representarlas en una imagen, colocan 30, supongo que ya están incluyendo la del 2017 y 2018. La cereza del pastel la pone la ridícula y absurda petición de retirar de inmediato las primeras cinco Copas de Europa al Real Madrid y dejarnos solo las cuatro últimas, pero todos sabemos que el Real Madrid tiene diez. (10 – 5 = 4 y no 5 como nos enseñaron en primaria). El chiste se cuenta solo.

El colmo de la desfachatez y la desvergüenza, es que solo piden que se retiren las ganadas por el Real Madrid. Es que hasta en cosas como estas nos juegan sucio. Así de bajos y cobardes son. Claro, como no se sienten segundones, ni acomplejados, ni aplastados por el Ajax, Benfica, Manchester United, Bayern, Liverpool, Juventus, A.C. Milan, y demás equipos que ganaron antes de 1993, pues entonces no tocan las Copas de ellos, porque no les estorba, pero las del Real sí… y te tienes que reír. Tampoco se toca la primera Copa de Europa que ellos ganaron bajo el anterior formato en 1992. ¡Que ocurrencia! A veces es mejor reírse de la gracia del niño para ser condescendiente con su ingenuidad y torpeza.  

La queremos para presumirla y fastidiar a los antimadridistas y para despertarle aún más la envidia, si es que se puede.

La queremos porque con ella el papelón que hicimos en la Copa del Rey y el triste final en la liga, se reducirá a la nada, se recordará, sí, pero lo que más se celebrará será la Champions ganada por undécima vez. La queremos porque sabiéndola nuestra, cualquier problema personal que tengamos, pasará a segundo plano o le restaremos importancia, a mí en lo particular, me quitará al instante lo jodida que estoy por la eliminación de mi equipo de beisbol. Será un dulce aliciente para todos.

La queremos por lo civil o por lo criminal. Por lo civil sería de forma diplomática, controlando el partido con solvencia, partiendo por delante y con el partido resuelto desde el primer tiempo –sí, ya sé que es casi imposible porque no nos enfrentaremos a un equipo de cojos con artrosis, sino ante un digno y gran rival– ¡Que ilusa yo! Lo más seguro es que no se dé de esta manera, entonces tendremos que irnos por lo criminal, con sangre en los ojos y armados hasta los dientes, torciéndole el brazo al enemigo, sin darle tregua ni respiro, empapando la camiseta, las medias y todo el césped de sudor. Que sea una lucha a muerte y que si ellos juegan como equipo, nosotros lo hagamos como una familia. Si juegan como un bloque –como dijo Kroos- pues entonces nosotros debemos jugar como misiles. Si ellos se plantan en el campo como soldados, que nosotros lo hagamos como gladiadores. Si son rudos e “intensos”, nosotros unos viles hijos de puta y cabrones. Si desatan el caos, que nosotros desatemos la guerra y si hay sangre, que corra. Ya después del pitazo final habrá tiempo para secarse el sudor, detener la sangre y curar las heridas, también habrá tiempo para recuperar el aliento y entre risas y abrazos extender las manos, recibir y alzar el trofeo, desplegar las alas y volar al cielo.

La queremos por una cuestión de rivalidad citadina, queremos arrebatársela otra vez al Atleti y demostrarle al mundo, por enésima vez, quien manda en la capital de España.


La queremos porque sí, porque es la hora y el momento, porque ya no queda tiempo para otro duelo, porque se nos antoja cual caramelo y si nos la arrebatan no tendremos consuelo. Sí, queremos la Undécima porque sí, ya luego se nos antojará la docena, pero primero, lo primero.

La queremos para evitarle un disgusto y mal rato a la Copa de Europa, porque sabemos que ella no simpatiza con el Atleti, se ha hecho la difícil con él; en realidad no es que se haga la difícil, ella es difícil, y eso lo sabe muy bien el Real Madrid, sabe que para tenerla tiene que guerrearla sin descansar e insistirle hasta el final, son detallitos que ha tenido presente el Real Madrid en 10 de sus 13 finales y que se le escapan o ha pasado por alto el Atleti. Detallitos como esos, hacen que la Copa de Europa siempre caiga rendida en los brazos de su primer amor. Cosa distinta sucede con el Atleti, a quien le ha hecho dos desplantes. En dos ocasiones ha estado cerca de su casa y ya llegando a la entrada, se le resiste y lo deja allí tirado, listo y alborotado; tal vez percibe la solitaria y fría morada que le tienen reservada y por eso huye despavorida.

El Real Madrid por su parte, tiene que hacer lo propio y debe impresionar una vez más a la Champions, no será fácil, porque el Atleti se pondrá más guapo que en las ocasiones anteriores y hará su máximo esfuerzo para conquistarla, pero para guapos, el Real Madrid, ningún otro. Hala Madrid! Anda, impresiónala, conquístala, enamórala, ya basta de coqueteo y el próximo sábado sácale el sí definitivo y gana esa Copa de Europa de una puta vez.

Sabemos que no basta con hacer de Don Juan y ponerse guapo, sino también comprometidos, concentrados, iracundos, corriendo y peleando cada balón hasta con su propia sombra, acorralando al rival, atormentándole, atacándole sin misericordia hasta que deponga todas sus armas y pida perdón… así los quiero. Los quiero decididos y convencidos de vencer. Lo que no quiero es que les falte actitud, ni intensidad o que salgan a verlas venir, entre otras letanías que ya conocemos. No quiero que se rindan, ni que den tregua por un segundo, no quiero que cedan ni sientan, lo único que deben sentir es el escudo  del Real Madrid arder en su pecho. En el Giuseppe Meazza no hay lugar para dolencias, aunque te muelan a patadas y el odio de ellos te muerda, aunque tus piernas se cansen y el tiempo se detenga, aunque el corazón estalle y desfallezcan tus fuerzas, no te rindas, no dejes de luchar hasta el final, ya lo hiciste en Lisboa, haz lo mismo en Milán.

Publicado por Meritocracia Blanca26.5.16

Editorial 26/05/16: "No siempre la historia la cuenta el ganador"


Leyendo el artículo de @TheGentlemanACB me saltó a la mente una idea tonta. Imaginaros que el Atlético de Madrid tiene en contra toda la Prensa, le dicen sus enemigos que su rival se merece ganar la final de la Champions, hasta algunos de sus propios seguidores ven con buenos ojos que pierdan. Imaginaros que algunos de sus jugadores llegan tiesos a la final, que encima llevan años recibiendo insultos. Años de menosprecios a su principal estrella, a la estrella fichada le dicen que tiene una hernia. Imaginaros que llega el día de la final y recibe un gol tonto porque el entorno nocivo le ha obligado a jugar sin portero. Y tras tantas trabas y pruebas ataca y ataca pero su rival se encierra, pareciendo imposible solucionar ese error. Todo parece perdido, el final se acerca y ya su rival va a conseguir la gloria. Volverá a no ganar la Champions y llevará muchas ya, y para colmo sufrirá las mofas de su rival durante toda la vida. Pero marca un gol salvador en el último minuto y luego magistralmente destroza al contrincante. No imaginéis más: sucedió hace dos años. Pero el ganador fue el Madrid y esa historia épica se convirtió en algo normal, incluso algunos piensan que ese cabezazo fue tan violento y asqueroso que debe hacer reflexionar al madridismo y no jugar la final. ¿Cómo se escribirían libros si el ganador hubiera sido el Atleti? Ni los cantares de gesta amigos. Pero ganó el de siempre, el equipo mítico que más ha ganado a nivel de clubs en los trofeos más importantes y ya la historia no cuenta porque gana ¿el malo?

En un momento extraño donde el Madridismo se ha dividido en torno al jugador franquicia de los últimos años, llega Cristiano y en una entrevista aclara que quiere seguir y renovar. Entendible que un jugador ambicioso tenga en cuenta que los equipos ingleses han bajado el pistón, que el PSG sigue siendo una incertidumbre y que para ganar el BDO solo queda su actual club, el enemigo acérrimo y el Bayern. Cualquier otro equipo será el principio de su desaparición de las primeras planas y eso lo sabe él y su agente. El madridismo fiel al luso ponen sus números por delante y esgrimen que aun seguirá igual dos años al menos. La otra parte dice que ya este año ha sido malo y que irá de mal en peor; mejor venderlo ahora y sacar pasta para revolucionar una plantilla ya viciada.

“Si no es por Mourinho, Guardiola seguiría ganando títulos con el Barça” Álvaro Arbeloa. Desde luego que la inmensa mayoría de la afición tienen claro que esto es así. Solo un sector enfermo por culpa de la Prensa siguen diciendo que el paso de Mou fue lamentable. Solo hay que ver la perdida de rumbo en Europa hasta la llegada de Mourinho. Primero Florentino y luego Calderon no supieron volver a estar entre los grandes de Europa. Ni siquiera con la vuelta de Florentino pudo el primer año hacerlo. Tuvo que llegar el nazi portugués para poner un proyecto serio que ha seguido todos estos años. Eso y el desgaste que provocó en Guardiola, terminó por echar al técnico catalán. Lo cierto es que los títulos fueron escasos con Mourinho, pero es que el portugués llegó a un club donde no todo se hace como debiera. Sino comprobad los dos meses de esta Liga donde se le hizo la cama a un entrenador.

Publicado por Meritocracia Blanca26.5.16

miércoles, 25 de mayo de 2016

El equipo del pueblo


Cuentan que los triunfos no solo deben valorarse por la dificultad de la empresa conseguida,sino por la grandeza de los vencidos.Sin entrar a valorar lo tortuoso del camino hasta llegar a Milán,lo cierto es que el Madrid se enfrenta a un ejército numerosísimo: por una parte el del propio Atleti,y por la otra el del antimadridismo más recalcitrante.Al final todo se reduce a los que gozan del triunfo propio y de los que sobreviven con la derrota ajena,lo que en el mundo del fútbol actual suele reducirse al Real Madrid y el resto.

No se recuerda un partidismo tan exacerbado y evidente ante una final jugada por dos equipos del mismo país, salvo que uno se remonte a este mismo partido hace apenas dos años. Claro está que la frustración provocada por el como (una de las victorias más épicas y emocionantes que la realidad podría concebir) y el cuando (en una final ante el equipo al que hay que apoyar si uno quiere ir a la moda, ser el cuñado perfecto o convertirse en un exponente de la campechanía y la corrección política tan valoradas en nuestra patria) han elevado el revanchismo hasta niveles peligrosos para la salud y hasta la decencia. Ni siquiera una pequeña y por supuesto acomplejada parte del madridismo ha podido escapar al Síndrome de Estocolmo promovido por Relaño & Apadrinados y las soflamas motivadoras de Simeone, tan llenas de contenido como un programa de Sálvame o un disco de El Canto De El Loco. Claro está que Belén Esteban y Dani Martín son del Atleti, como no podía ser de otro modo. Y también está claro que a lo que antes me refería como madridismo podríamos llamarlo de una manera muy distinta.

El Madrid se ha vuelto un equipo indie. Es el equipo de los valientes, los marginados por ser como son, los que reciben miradas de desaprobación por mostrar con orgullo su pasión y sus colores. El madridista reniega del establishment y aboga por la fuerza del individuo frente a la vulgaridad de los absorbidos por las corrientes del pensamiento único, la manipulación informativa y el buenismo social. En la glamurosa Milán, el equipo blanco no tiene que presumir de humildad ni falsa modestia, porque eso sería ofender a una Copa de Europa que se presta a ser seducida por undécima vez. Quizá sea porque en Concha Espina, la filosofía del partido a partido no se asume como chascarrillo fácil, sino como un medio para el fin que mejor se conoce: ganar.

Y es por eso por lo que el Real Madrid no necesita subir a las nubes, ya que nació en ellas. Tampoco necesita definirse en base a consignas populistas, frases de manual de autoyuda para adolescentes ni imaginería nacionalista, porque su razón de ser es una leyenda de triunfos tan infinita como su propia existencia. Porque no hay mayor sentimiento que el ser partícipe de la historia más grande jamás contada desde que a alguien se le ocurrió pegar una patada a una pelota de trapo, y porque no dejar de creer es ganar una final con un cabezazo imposible en minuto 93. Porque donde unos dicen que la historia les debe una Champions, el club blanco sonríe altanero y contesta que a él el fútbol se lo debe todo. Y porque, en definitiva, no está de más recordar que en estos tiempos en que los falsos profetas del amiguismo deportivo venden su opio a la sociedad, el Madrid es el auténtico y verdadero equipo del pueblo.

Publicado por Meritocracia Blanca25.5.16

Editorial 25/05/16: "Bertin, eres atlético y lo sabes"


Es difícil determinar cuánto porcentaje de la población es madridista. Algunos dicen la mitad de España y otros bajan un pelin ese porcentaje. Lo que está claro es que actualmente los que no son madridistas han terminado mudando en antimadridistas. ¿Por qué? Por años de mentiras vertidas en medios que han terminado llenándose de periodistas beligerantes con el Real Madrid. Al final nos encontramos con que el madridista quieren que gane su equipo y el resto de las aficiones apuestan por el Atlético. Esos medios de comunicación manipuladores han hecho campaña bajo la frase “al Atleti le deben una Champions” sugestionando al madridista y haciéndole sentir culpable de querer ganar la final. Pues mira, no. Lo peor es cuando oyes a ciertos “madridistas” creyéndose el cuento y diciendo que no les importaría. ¿No les importaría que el 29 de mayo no podamos salir a la calle sin miedo a las risas? O quizás el 30 yendo a trabajar el lunes, soportando a esos atléticos en el curro. No señores míos. El 28 se gana y que se la sigan debiendo al Atleti.

Sigue siendo triste ver a esos cules que han ganado el doblete tan enfadados. Al contrario de andar felices y despreocupados, se pasan el día mascullando, murmurando y mirando hacia la capital. Ni en las victorias consiguen ser felices, se inventan cualquier excusa para estar a la gresca. Que si Pique salta con la enésima salida de tono, que si hay que retirar Champions, que si este año el Madrid no se ha enfrentado a un equipo duro. Al final se les va a pasar este gran ciclo que han tenido y vendrán los tiempos difíciles y se encontrarán que no han tenido tiempo para disfrutar.

Bertin Osborne diciendo en Real Madrid tv que esta Champions se la merece el Atlético de Madrid. Un llamamiento a Florentino y el director de la cadena: oigan, que se están dejando una pasta en una televisión para hacernos olvidar los Manolos y esas tertulias antimadridistas; no me traigáis a cantamañanas atléticos. Si, atléticos, porque decir que quieres que gane el Atletico, es ser atlético. Madridista no. Ahora entendemos todos esos años felando a Casillas, atacando a Mou y dando lecciones. ¡Eureka! Es que andabas confundido de orientación futbolística. Hágase el cambio de sexo deportivo.

Publicado por Meritocracia Blanca25.5.16

martes, 24 de mayo de 2016

Adiós a Segurola


Esta semana pasará a la historia por ser aquella en la que uno de los más reputados intoxicadores antimadridistas y falso gurú del periodismo deportivo español ha abandonado Marca.Una salida que,unida a la reciente marcha de su anterior director,Oscar Campillo,debería ser celebrada como un auténtico doblete por la afición madridista.

Y es que Marca ha sido uno de los múltiples púlpitos desde los que ha venido descargando sacos de basura sobre el Real Madrid, sus entrenadores y sobre todo su presidente, contra el que tenía –e imagino que habrá acrecentado exponencialmente– una fijación enfermiza y un odio casi africano.

Me refiero, como no podía ser de otra forma, a Santiago Segurola. Ese charlatán, de voz engolada, cursi, cínico y demagogo como pocos, considerado como maestro de periodistas. Un tipo absolutamente pagado de sí mismo, ególatra, endiosado y que ha generado entre sus compañeros de profesión un temor reverencial a llevarle la contraria.


Un tipo que representa como nadie la escombrera intelectual en la que se ha convertido el periodismo deportivo español y que hace años acabó engullido por su propio personaje que, desde sus infinitas ventanas mediáticas, no ha perdido ni una sola oportunidad de aplicar su doble (y hasta triple) rasero, especialmente contra el Real Madrid. Una institución que detesta profundalmente y sobre la que, sorprendentemente, se convirtió en cronista oficial desde un diario presuntamente madridista como decían que era Marca.

Pontificando como si de un "papa laico" se tratase, Segurola siempre se ha caracterizado por su capacidad para sentar cátedra en cada una de sus intervenciones, sin dejar lugar a la más mínima discrepancia y haciendo gala de una intolerancia oceánica. Investido de una falsa ecuanimidad, sin embargo, ha sido y es, uno de los periodistas más deleznables y que más se ha dejado llevar por sus filias y sus fobias, a la hora de realizar sus juicios de valor.

Segurola, sí, el mismo que tuvo la osadía de decir en antena que tuvo que ser su intimo amigo Pep Guardiola quien pusiese en el mapa deportivo al Bayern de Munich (a pesar de que el club bávaro hasta su llegada al club había ganado 5 Copas de Europa y casi 30 Bundesligas, incluyendo un histórico triplete en la temporada 2012/2013) El mismo que tenía el valor de calificar de “caradura” a una leyenda del fútbol como Franz Beckenbauer.


Sí, el mismo tipo cuya concepción obtusa y excluyente del concepto de fútbol le impide aceptar más ideas que la suya, le llevó a denigrar en antena a una compañera de profesión como la italiana Eleonora Giovio, sólo porque ésta osó decir que el fútbol defensivo también era fútbol, en uno de los episodios más chuscos y desagradables que he vivido en la radio en los últimos años.

Sí, el mismo apologeta del tikitaka, el fútbol del Barça y en concreto de la figura de Xavi Hernández como únicos y universales patrones de comportamiento futbolístico pero al que, apenas unos pocos años antes, no dudó en calificar de “jugador mecánico,” con un “punto rutinario” y que defensivamente era bastante mediocre.


Sí, el mismo que inició una cruzada infame y salvaje contra la figura de José Mourinho, al que atacó sistemáticamente desde su púlpito en Marca, como cronista –para más inri- de los partidos del Madrid. Unas crónicas en las que, de forma perfectamente orquestada, se dedicó a falsear la realidad de los hechos y hacer que, desde su florida pluma y su pedantería ante el micrófono, intentó cambiar las cosas en su conveniencia.

Un José Mourinho al que acusó de todo lo acusable, al que culpabilizó de todos los males del universo, aunque ello le supusiera mentir como un bellaco y contradecirse a diario, utilizando como digo, una doble vara de medir absolutamente demencial.  Cualquier acto o decisión del portugués era calificado como un delito de lesa patria, contra el fútbol español, contra el fútbol mundial, contra el sentido común. De hecho, tuvo el valor de acusar al técnico luso de haber convertido al fútbol español en un “lodazal”, además de calificar al club merengue como "ejército de burkas".

Sí, el mismo que luego calló como una momia de la V Dinastía cuando los que sacaban los pies del tiesto eran sus amigos Marcelo Bielsa o Pep Guardiola, especialmente cuando el primero agredió a un empleado del club o el segundo fue acusado de acosar a los árbitros, tanto en España como sobre todo en Alemania.


En este sentido, recuerdo como especialmente bochornoso aquel espectáculo de Pep el Humilde agarrando del brazo a una árbitro que, sin embargo, no mereció el más mínimo reproche por parte del “gurú” bilbaíno.

Florentino Pérez, una obsesión enfermiza

Pero el odio de Segurola hacia el Real Madrid va más allá de Jose Mourinho. Su fijación y su verdadera obsesión enfermiza para con Florentino Pérez da como para escribir unos cuantos tratados sobre psiquiatría y de mala práctica periodística.

Además de negarle el pan y la sal en los éxitos deportivos, le ha responsabilizado personalmente de todos y cada uno de los fracasos, grandes o pequeños, sucedidos en la historia reciente del club blanco. Le ha acusado de fichar, de no fichar, de pagar mucho, de pagar poco, de vender caro o de vender barato y no ha sido capaz de reconocerle el más mínimo mérito profesional en sus casi 13 años de mandato.

Durante estos últimos años, Segurola no ha escatimado en descalificativos contra todo lo que se mueve en el Real Madrid. Pero hay que reconocer que Florentino Pérez ha sido su blanco favorito.

Le ha llamado de todo y por su orden y lo que es peor, aprovechando su tribuna de un medio presuntamente madridista como es el famoso “Universo Marca” de forma sistemática. Y lo que es peor, ha ninguneado uno por uno todos los éxitos pero, al mismo tiempo, ha magnificado hasta el vómito los fracasos del equipo.

Es más, llegó a acusar al Real Madrid de instigar la xenofobia y el racismo desde aquel tristemente inolvidable artículo en la La Gazzeta Dello Sport italiano con motivo de la Final de Copa del Rey de 2012 entre el Athletic de Bilbao.y el FC Barcelona.

En dicho artículo, este iluminado se permitió el lujo de atacar no sólo al Real Madrid, acusándolo de “mezquino” por no prestar su estadio al aquelarre nacionalista que finalmente se produjo en aquel partido, sino a la ciudad de Madrid.

Sus acusaciones no sólo se quedaron ahí. Es más, Segurola, en un ejercicio de cinismo insoportable, habló de “derecha recalcitrante”, “intolerancia” y encima tuvo el tupé de prevenir a aficionados vascos y culés de “no ser bien recibidos” y de la existencia de un “clima de violencia provocado por políticos irresponsables”.

Por supuesto, de aquel esperpento vivido con los pitos al himno, al Rey y el bochorno que nos hicieron sentir, este pájaro no dijo esta boca es mía. Como tampoco dijo nada acerca de los únicos que sí usaron la violencia -verbal cuando menos- contra los símbolos y el espíritu de una nación entera, tampoco. 

Pero puestos a ningunear, él se ha convertido en el adalid histórico del Real Madrid del ninguneo sistemático a los rivales del Real Madrid.

En su afán de quitarle lustre a nuestros triunfos, este auténtico caradura llegó a calificar al Manchester City (pero no el de 2016, para el que sólo tuvo palabras de desprecio sino al de 2013) como un auténtico “equipo de gordos”. O al Ajax de Amsterdam con un grupo de niñatos sin oficio ni beneficio. Y qué decir del AC Milán, una escuadra de jubilados, más propia de una excursión del INSERSO en Benidorm que de un equipo de Champions.

Ahora bien, este mismo Segurola no dudó en ensalzar las virtudes de ese mismo equipo británico, apenas un año después, cuando se cruzó con el FC Barcelona en la misa competición. O al Milan, que de repente recuperó las siete estrellas de su camiseta para convertirse en un fiero rival, heptacampeón de Europa y digno de todo el respeto.

Pero es que ejemplos de este tipo nos ha dejado muchos, repito, generalmente desde su posición de gran divo del periodismo en Marca. El más palmario fue lo que pudo decir del Apoel de Chipre, sorprendente cuartofinalista de la Champions 2010/2011 y que cruzó su camino con el Real Madrid.

Evidentemente, aquel equipo de matados, de lisiados, de ineptos integrales que había llegado hasta esa fase de la Liga de Campeones no tenía ningún mérito y por supuesto, ganarles para el Madrid tenía menos mérito aún.

Sin embargo, héte aquí que ese mismo Apoel se cruzó en la Fase de Grupos del FC Barcelona un par de temporadas después y, como por arte de magia, este mismo gurú dijo del equipo chipriota que era un “equipo brasileño disfrazado” y por tanto muy temible y no se puso ni colorado.


Gareth Bale, su penúltimo "pim-pam-pum"

Sin querer extenderme demasiado más, no quería dejar pasar la obsesión por criticar los fichajes del Real Madrid, especialmente desde que en 2009 volvió Florentino Pérez a la presidencia del club.

De todos aquellos fichajes, Cristiano fue desde el primer momento el principal blanco de sus iras, siempre en contraposición a su adorado Messi, y estuvo tres años sin parar de atizarle, prácticamente a diario. 

Sin embargo, no fue nada desde que apareció en escena Gareth Bale. El galés, desde el primer minuto de pisar tierra española fue el destinatario de las mayores muestras de desprecio futbolístico y hasta personal que ha sufrido un jugador en la historia reciente de nuestro país por parte de un periodista. 

Pero de todas ellas, junto a la noticia de la famosa Hernia (uno de los ejercicios más desvergonzados del periodismo sensacionalistas vividos en España), la más destacada fue aquella en la que acusó al galés de no saber jugar al fútbol. De no entender el juego, es decir, de ser intrascendente.


De nada le sirvió al chico haberse convertido en su primera temporada en uno de los jugadores más destacados del equipo (con 16 asistencias y 22 goles) ni haber marcado goles decisivos en las finales de Lisboa o Valencia, que nos dieron sendos títulos. Su pecado, valer 93 millones de euros y sobre todo, ser una apuesta firme de su odiado Florentino Pérez.

Pero claro, y aunque nadie sabe qué es eso de “entender el juego”, al menos como éste lo dice entender, su obtusa forma de concebir el fútbol y sobre todo su incapacidad manifiesta para admitir opiniones discrepantes, le llevaron a decir semejante perla que, como todos pudimos ver,  se acabó convirtiendo en una de sus más reputadas tonterías.

El declive de Segurola, paralelo al de Marca

Podría seguir citando “perlas” de este pájaro, pues ejemplos de su antimadridismo los hay a patadas. Sin embargo, he querido centrarme en aquello más “granado” pero que, como muestra, nos puede aproximar mínimamente a su despreciable conducta con el Madrid y, sobre todo, de cuánto nos odia.

Está claro que, para Marca, la salida de Segurola era una medida necesaria y tremendamente quirúrgica e higiénica, en la búsqueda por parte de una cuota de mercado y unas ventas perdidas, especialmente entre el lector madridista, al que ha venido maltratando sistemáticamente estos últimos años.

Una errática política en su línea editorial que ha llevado prácticamente a la ruina a un diario tradicionalmente millonario en ventas y distribución en quiosco. De hecho, El ERE de UNEDISA, que se va a llevar por delante gran parte de la plantilla de Marca y Radio Marca es una buena muestra de ello.

Pero no sólo eso, la emisora deportiva, de la que Segurola era uno de sus principales baluartes, al menos desde el punto de vista “ideológico” está abocada a una casi segura desaparición.

Y es que machacar el nicho de mercado principal de lectores potenciales de Marca (es decir, el Madridismo, en general, sin etiquetas) ha sido un auténtico suicidio empresarial. Es más, la aventura televisiva, sostenida a base de tertulias cuyo hilo conductor era la crítica feroz al Real Madrid, apenas duró un par de años, al tiempo que la radio lleva varios trimestres consecutivos despeñándose en el EGM, de la mano de ese otro gran farsante antimadridista que es Paco García Caridad.

La decadencia del pomposamente denominado “Universo Marca” comenzó en 2010 cuando entró en una dinámica de crítica feroz y desmedida, en muchos casos sin el más mínimo motivo.

Desde las páginas del otrora diario madridista se han vendido inventando noticias, se han hecho eco de bulos y sobre todo se ha dado voz a antimadridistas feroces, que se regocijaban arrojando sacos de mierda sobre el club, sus jugadores, sus entrenadores (todos, sin excepción) y, por descontado, su presidente, sino que este señor, fichado a golpe de talonario para Marca y donde ocupaba una importante labor directiva, hiciese nada por evitarlo.


Por eso, lejos de entristecerme y, a pesar de que, como enseñó hace años mi madre, “el que se alegra del mal del vecino, el suyo viene de camino”, la noticia de la salida de este pájaro de Marca es para mí una grandísima noticia en sí misma. Se le cierra pues, al menos una ventana desde la que arrojar basura sobre el equipo de mis amores.

Pero por lo que se puede palpar en el ambiente, especialmente vista la reacción de la gente en Twitter, donde sólo culés, atléticos y, en general paniaguados de los medios -generalmente antimadridistas confesos- se han apenado de su despido, da la sensación que el Madridismo en general, también se ha alegrado con la noticia.

Por tanto y, como conclusión, diré que a diferencia de algunos, no echaré en absoluto de menos a este adalid del conocimiento técnico y táctico ¡Ay, qué gran entrenador perdió el fútbol con el hecho de que Segurola prefirió dedicarse a iluminarnos con su sapiencia!

Y, aunque trabajo no le faltará para seguir excretando basura por su boca y por su pluma (pues otra cosa no habrá pero púlpitos antimadridistas a su disposición, los hay para dar y para regalar), al menos ya no podrá hacerlo desde las páginas y los micrófonos de un presunto medio madridista.

Así que, querido Santiago, tanta gloria te lleves como paz dejas y, como dice el refrán, quien no te conozca, que te compre.

Publicado por Meritocracia Blanca24.5.16

La undécima al Giuseppe Meazza, no en San Siro


Mi artículo de hoy va en referencia a nuestro gran objetivo, además ya el único restante, la Copa de Europa. Primero y especialmente haré referencia a las connotaciones para el madridismo del estadio de la final, y por último una reflexión paralela sobre lo mucho que se juega Florentino Pérez aquí.

En cuanto al primer tema y principal comento. Estoy harto de escuchar que la final de la Champions se juega en San Siro. No!

Ese nombre no es oficial y sí el utilizado oficialmente por los seguidores milanistas, debido a la capilla al lado del estadio. El real es Giuseppe Meazza, jugador ex de los dos clubes aunque recordado por los interistas, donde fue un mito y ganó los mundiales del 34 y 38 con la Nazionale de Italia.

Es más, por grandes que fueran, los madridistas no deben simpatizar con el AC Milan, squadra que nos barrió por encima a finales de los 80 como costumbre. Nosotros debemos ir con el Internazionale FC, equipo al que sí remontamos en varias ocasiones europeas, es el clásico equipo de la sociedad conservadora de la ciudad lombarda, odia a la Juventus también y, para más inri, el mejor entrenador de la era moderna de nuestro club, José Mourinho, lo hizo campeón del triplete en 2010 despues de 40 años, precisamente en nuestra casa, el Santiago Bernabeu, ante el odiado Bayern.

La suerte ha querido que actuando como locales, por sorteo en dicha finalísima, ocupemos el fondo norte, zona de los ultras del Inter. No fallaremos neroazzurri, meteremos otra Copa de Europa más de distancia a nuestro inmediato perseguidor, precisamente vuestro rival rossonero; y dejaremos al Atlético con 0.

El Internazionale ganó la tercera orejona e Italia su tercer mundial en nuestro campo, el Santiago Bernabeu. Ahora nos toca a nosotros al Meazza!

Y cambio de tercio. El resultado de este encuentro, con el título de la máxima competición continental en juego, se convierte en trascendental para la continuidad de Florentino y la paciencia madridista.

Tras finalizarse la liga hoy con otra victoria del Barcelona, solo la Undécima calmaría las aguas. Floper cometió el incomprensible y, para mi todavía hoy, increíble error de traer a Rafa Benítez. Como vaticiné tras su llegada, no terminaría la temporada... y no lo hizo. Solo medio año. Las consecencias en la competición liguera se han corroborado hoy.

Zidane asumió la responsabilidad de salvar la temporada y podría hacerlo aún, pero con la sensación que todo es un juego de azar, un parche tras otro. No se confió en él desde el principio, intentando hacer un Guardiola a la deseperada de forma improvisada, no planificada.

Ahora nos encontramos con la imperiosa necesidad de ganar esta Champions. Es más, que el Atlético sea el rival y que el Farsa tenga la liga, mete mayor presión para nuestra entidad. Respiro que estamos acostumbrados a jugar finales y, por norma general, casi siempre ganarlas.

En resumen, nos la jugamos todos pero quien más el presidente. Una segunda Copa de Europa le daría mucho aire. En cambio la derrota, un fracaso que podría precipitar su fuga del club en pocos años o incluso meses. Te lo juegas todo a cara o cruz presi.

Para finalizar, quiero dar mi opinión y sensaciones para la final de Milano. Ganaremos porque somos mejores, tenemos más calidad, recambios en el banquillo, hemos llegado mejor físicamente y en nivel de juego. Ya no somos una banda de equipo partido, que concedemos ocasiones por docquier. Tenemos portero y equilibrio en el juego.

También muy importante, quizá algún jugador tocado, pero ninguno lesionado grave. Clave para derribar el muro atlético y vencer. No tengo duda que si nos ponemos por delante será imposible que nos remonten. En consecuencia, Atético "continua a sognare", como dice el tifo de la foto.

En fin, esperanza de terminar el año como acostumbramos, ganando; pero sabiendo que la dirección deportiva debe coger un rumbo claro por fin y tener más paciencia, sin dar bandazos... aunque sea difícil para la mayor entidad deportiva del mundo!

Suerte madridistas y gracias a Meritocracia Blanca por ser como sois! Ciao.

Publicado por Meritocracia Blanca24.5.16

lunes, 23 de mayo de 2016

Editorial 24/05/16: "Vayanse, pero dejen de pitar"


El Barcelona ha ganado la Copa del Rey, competición que en los últimos años utiliza el Independentismo como altavoz. Es curioso que esa competición sea quien más tenga y que a la vez un amplio sector de aficionados no quiera jugar más. Bueno querer quieren seguir jugándola, pero fuera de España. Incoherentes como siempre. Pitan el himno, pero quieren que se respete la estelada. Han sido ayudados todo el año por los árbitros, pero siguen quejándose. Han ganado, pero se sienten robados. El Barcelona es el único equipo que ganándose se quejan de perder títulos por los árbitros. Será su costumbre perdedora, que les hace no saber que han ganado, o quizás que no saben cambiar el discurso de hace 20 años. Desde aquí nos alegramos por Manu Carreño, su equipo ganó anoche. Dice que no le gusta el periodismo de bufanda, lo que no dijo es del de bandera. Solo le faltó sacar la estelada.

Marca y As sacando en portada al Barcelona y su Copa del Rey por todo lo alto. Dentro muchos artículos felando al club del país pequeñito. Luego claro te tienes que reír cuando dicen que son prensa madridista. Lo fueron, eso es innegable, pero hace ya mucho tiempo, antes de que una tropa de periodistas nuevos y antimadridistas llegaron al poder de ambos medios. Desde entonces dejaron esa línea editorial del gusto del 60% de la población y cogieron un camino con un rumbo claro: la bancarrota. Marca ya está con Eres y perdiendo pasta sin freno. El AS va dando tumbos en su intento de echar a Florentino.

Varane se cae de la lista para la final de la Champions por una lesión. Lo de este año con las lesiones es para que se abra una investigación seria, detallada y que llegue hasta el final, hasta una solución que disminuya los casos de lesiones. Es complicado querer ganar una Liga que dura 38 partidos y 9 meses si tu equipo titular no puede estar ni 14 partidos juntos por lesiones. Bale y Benzema han estado demasiado tiempo en el dique seco y Cristiano muy solo a la hora de marcar goles.

Publicado por Meritocracia Blanca23.5.16

El Castilla, pierde el primer asalto por el ascenso


Empezaba el Castilla en el día de hoy la eliminatoria directa por el ascenso ante el UCAM Murcia, duelo en el que se enfrentan el Castilla que era el equipo más goleador de los 4 grupos de la Segunda División B frente a los murcianos que fueron el equipo menos goleado de los 4 grupos, sabiendo que el ganador de la eliminatoria ascenderá directamente a la Liga Adelante.

Salió Ramis con su once de gala formado por Carlos Abad en portería, Álvaro Tejero y Fran Rodríguez en los laterales con el juvenil Alex Salto y Reguilón como centrales, el mediocampo lo ocuparon Marcos Llorente como eje acompañado de Javi Muñoz y Odegaard con Aleix Febas como mediapunta y Mariano y Borja Mayoral como delanteros.

El partido se presentaba difícil por la corpulencia de los jugadores rivales que les sacaban varios cuerpos a los castillistas, a lo que se unía un césped muy seco y duro que impedía rodar al balón con soltura y sobre todo un juego durísimo por parte del UCAM Murcia con entradas fortísimas constantes que el árbitro debió castigar con más dureza. Aun así, el Castilla se sobrepuso a todos estos inconvenientes y empezó dominado el partido para adelantarse en el minuto 10, cuando una estupenda jugada combinativa conducida por Javi Muñoz acabó dándole el pase por la banda al enorme Álvaro Tejero para que éste pusiera el pase atrás que fue rematado por Aleix Febas para poner el 0-1 en el marcador.

Pero le iba a durar poco la alegría al Castilla porque pocos minutos después un pase desde la banda a la espalda de la defensa, fue aprovechado por el delantero del UCAM Murcia para plantarse sólo ante Carlos Abad y batirle por debajo de las piernas sin que ningún defensor castillista le incordiara, por lo que al cuarto de hora de partido en el marcador ya imperaba el 1-1. A partir de ese momento, los 2 equipos tenían ocasiones y las entradas duras eran cada vez más frecuentes como un rodillazo que recibió Aleix Febas a la altura del pecho y por el cual ni siquiera fue amonestado, amarilla que sí enseñó el árbitro después cuando el propio Aleix Febas recibió un pisotón durísimo en el centro del campo, cuando ambas entradas bordearon la roja directa.

Mientras tanto el Castilla seguía teniendo ocasiones y Mariano iba a sacar un soberbio trallazo a la cepa del poste que fue despejado por Biel Ribas como buenamente pudo, luego fue Javi Muñoz quien tuvo una clara ocasión cuando una pared con Fran Rodríguez le dejó sólo ante el cancerbero Biel Ribas  e intentó superar al portero con un sutil punterazo con el que no pudo superar al portero canario, pero el UCAM Murcia empezaba a estirarse poco a poco y a la salida de un córner pudo marcar el segundo cuando quedó un balón franco en la frontal del área que remató un jugador desde segunda línea y que afortunadamente para nosotros rebotó en un defensa del Castilla alejando el peligro.

Pero a la vuelta del descanso, otra caraja defensiva del Castilla permitió a un delantero del UCAM Murcia entrar en carrera en el área completamente sólo por lo que ante la nula oposición de los defensores castillistas el delantero fusiló a Carlos Abad por toda la escuadra para dar la vuelta al marcador. A partir de ese momento, el UCAM Murcia se echó atrás, repartió estopa a diestro y siniestro y perdió todo el tiempo que pudo y más con permanentes interrupciones por supuestas lesiones, la primera entrada criminal la recibió Borja Mayoral en un córner cuando recibió un patadón brutal del local Marcelo, quien debió ser automáticamente expulsado pero sólo vio la amarilla.

Sin embargo, minutos después el UCAM Murcia dispuso de un balón aéreo que obligó a Carlos Abad a jugarse el tipo para evitar el cabezazo local que habría sido el 3-1. Intentó el Castilla acercarse a la meta de Biel Ribas pero no era capaz de crear peligro y de eso la culpa no la tenía el árbitro, porque el Castilla le faltó tanta mordiente que sólo tiró una vez a puerta en toda la segunda mitad cuando Fran Rodríguez lo intentó desde lejísimos, balón que llegó manso a las manos del portero del UCAM Murcia.

El Castilla lo siguió intentando hasta el final pero ni siquiera los cambios de Christian Cedrés por un desaparecido hoy Odegaard ni el de Enzo Zidane en lugar de Javi Muñoz, han conseguido dotar al Castilla de la profundidad necesaria para crear ocasiones de gol, por lo que el filial caía en la trampa una y otra vez de las interrupciones que planteaba el equipo local que hacía su partido parando el juego continuamente con supuestas lesiones o entradas a cuál más dura, como otra patada escalofriante que recibió Borja Mayoral en el centro del campo y que el árbitro se limitó a amonestar con amarilla, poco antes el delantero del UCAM Murcia pilló un contraataque y intentó batir a Carlos Abad pero el portero canario le paró el disparo, y el rechace se lo disputaron Fran Rodríguez y el atacante murciano que se resbaló cuando iba a rematar y el estadio entero reclamó penalti por lo que el Castilla se libró del 3-1 en esa jugada.

Así que el partido terminó entre interrupciones constantes por parte del UCAM Murcia y con las únicas ocasiones que creaba el Castilla a partir de córners que no conseguía rematar, Ramis intentó a la desesperada sacar a un jugador alto como Lucas Torró por Borja Mayoral para intentar que rematara un balón aéreo, pero ni por esas consiguió el Castilla crear peligro, así que el partido terminó con un 2-1 que es un resultado remontable para la vuelta pues una victoria por 1-0 clasificaría al Castilla.

El filial necesitará crear mucho más peligro en la vuelta para ascender, porque por muy duro que haya sido el juego del UCAM Murcia el Castilla ha tirado a puerta una vez en toda la segunda mitad y de eso no tiene la culpa el colegiado del partido sino la falta de creación en el juego castillista ya que hoy ha faltado mucha mordiente ofensiva para poner en aprietos al rival, ahora que sólo queda un partido hay que animar al Castilla hasta el final porque aunque haya perdido hoy sigue estando a una sola victoria de volver a la Liga Adelante.

Publicado por Meritocracia Blanca23.5.16