Más allá de la obsesión


Primeros en Liga, invictos con 24 goles a favor y 4 en contra. Primeros de grupo en Champions, invictos con 6 goles a favor y ninguno en contra. Todo esto aderezado con una plaga de lesiones que debilita muchos aspectos del equipo, aunque parecen no existir cuando juegas con un portero que está ridiculizando al de antaño. Incluso el portero suplente, con su escasa participación, le ha dejado en evidencia dentro y fuera del terreno de juego. Pero esto es otro cantar, vamos a lo que vamos.

Benítez no convence a los gurús del fútbol nacional, internacional y extraterrestre. Es normal, no les baila el agua como ellos desearían. A pesar de haber solventado con éxito el bache del virus FIFA, nos dicen que es rácano, conformista y defensivo, o que el madridismo no disfruta con su fútbol y duda de su método. Y tienen los resultados delante, y les da igual porque siguen escocidos con el presidente 'por todo lo que les ha quitado'. Ya sabemos cómo es esto, si la cosa va bien se ponen 'peros', si va mal se buscan culpables, y en ambos casos se pide la cabeza de alguien en bandeja de plata, como si ellos fueran dueños del club y poseedores de la verdad absoluta. Esperan con el machete entre los dientes y atacan sin rigor, sin criterio y sin cojones, siempre detrás de la pantalla, del micrófono o del papel. Elogian a quienes antes ninguneaban, porque a veces no pueden engañar a la masa y tienen que asumir que la realidad no está a favor de sus intereses. Eso si, la maquillan a su antojo y conveniencia para poder utilizarla como arma arrojadiza contra el negociador de autopistas. Son como la banca, siempre ganan.

Se puede llegar a pensar que es parte de su negocio, necesitan justificar su salario y recurren a rellenar los medios de comunicación con polémica y prensa rosa, pero siempre opinando en función del color de la camiseta. Los de blanco son villanos del averno, el resto son ángeles dotados de celestial picaresca. Y parece un negocio hasta que traspasa los límites de la vida real y se convierte en odio personal. Digo esto porque el antimadridismo llega hasta el mundo virtual, concretamente hasta el videojuego FIFA 16, donde Manolo Lama y Paco González comentan los partidos. Estos personajes, por no llamarles hijos de la gran puta, llevan su mensaje a cualquier usuario, ya sean niños, adolescentes o adultos, a través de un producto propiedad de una empresa dedicada al entretenimiento. Durante la narración de un partido puede escucharse a estos sinvergüenzas diciendo que el presidente del Real Madrid hace fichajes para vender camisetas, o que Casillas ha sido maltratado por el club, tal cual, puedo dar fe de ello. Mientras tanto, cuando se refieren al barça, dicen algo como 'a pesar de la inestabilidad institucional… bla, bla, bla…', en vez de decir claramente lo que todo el mundo sabe. Es una actitud cobarde y manipuladora, aunque tampoco me sorprende viniendo de quien viene. Esos comentarios contra el Madrid son difíciles de escuchar porque son aleatorios y a veces se cortan si ocurre alguna acción durante el juego, pero ahí están. Lo más lamentable que he visto hacer a un periodista, y eso que se cubren de gloria día tras día…

En fin señores, que hagáis como yo y no escuchéis, no leáis y no miréis a todos esos desgraciados. Cada 'click' en sus webs les reporta dinero por publicidad, no seré yo quien se lo dé. Bueno, en realidad podéis hacer lo que os salga de los pendientes reales, pero mejor informarse a través de otros medios que lo hacen desde el sentimiento que nos une a todos. Bueno, tampoco a todos, pero ese es otro tema, espinoso por cierto, que prefiero no tratar. Al menos de momento…

¡HALA MADRID Y NADA MÁS!

Like This Post? Please share!

  • Share to Facebook
  • Share to Twitter
  • Share to Google+
  • Share to Stumble Upon
  • Share to Evernote
  • Share to Blogger
  • Share to Email
  • Share to Yahoo Messenger
  • More...

2 comentarios :

Leave a Reply

Scroll to top
Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies. OK | Más información